Diagnóstico

La evaluación necesaria para el diagnóstico de un cáncer cerebral se basa en los antecedentes personales, síntomas y examen físico, datos que conducen a la realización de una resonancia magnética cerebral y espinal. El TC cerebral es insuficiente para el diagnóstico de gliomatosis. La resonancia ofrece información anatómica y metabólica del sistema nervioso, utilizando diferentes secuencias adquiridas antes y después de inyectar contraste y otras secuencias avanzadas como la difusión y espectroscopia. La resonancia demuestra el patrón infiltrativo característico de la enfermedad. En algunos casos es preciso estudiar el tumor mediante PET (tomografía por emisión de positrones).

Sin embargo, el diagnóstico definitivo se basa en el estudio al microscopio de la lesión, tras obtener una biopsia. Al microscopio se observan las células malignas, diseminadas entre el tejido cerebral.

Diagnóstico diferencial con otras enfermedades

Los síntomas neurológicos de la gliomatosis se presentan también en otros tumores cerebrales, así como en algunas enfermedades no tumorales del sistema nervioso como son la encefalomielitis aguda diseminada (EMAD), y enfermedades desmielinizantes. En concreto, la EMAD puede provocar una inflamación de lóbulos cerebrales visible en la resonancia, que puede dar lugar a dudas, por lo que la gliomatosis cerebri debe entrar en su diagnostico diferencial. Algunos niños, entre ellos, Izas, fueron diagnosticados incorrectamente como EMAD.